Audio carta # 9. Octubre 28 de 2020.
De los profes Jenny y Miguel.
Para los estudiantes del curso 7-4.
Queridas y queridos estudiantes, ¿dónde estábamos? ¿a dónde se nos fueron los niños Nina y Tiberio? ¿A dónde su abuelita y su madre?
¡Ah!, es cierto que se fueron al mar, al mar hermoso, al mar gigante, al mar tan lejos. ¿Cómo se sentirá estar allá junto al mar? ¿Cómo será que se siente el aire? ¿Dulce? ¿Salado? ¿Suave? ¿Seco?…¿Cómo se lo imaginan ustedes?
Hay gente que dice que el mar es muy lindo, y sí, es verdad. Nina y Tiberio ahora viven junto al mar, y con su madre y su abuela van todos los días al malecón, a la playa, al muelle. Hay muchas personas que van y vienen, hay muchos hombres y muchas mujeres que venden alimentos, bebidas, sombreros, sombrillas, juguetes para la playa. Hay bañistas, personas que nadan entre las olas, hay niños jugando en la arena, niños y niñas que se corretean, hay gente que juega fútbol, hay gente que baila, y así casi siempre. El sol es grande, vigoroso, y casi nunca está cubierto de nubes. Los niños sienten calor, sienten sed. La madre de ellos tiene una gorra, la abuelita un sombrero de paja. Los niños se hacen gorros de papel que parecen barquitos, pero el viento se los lleva, se los arrebata, y se ríen, se ponen a buscar más papeles para hacerse otros sombreros, y así casi todos los días. A veces los cuatro se sientan, cansados, fatigados. Las mujeres están exhaustas. Caminan todo el día y al final de la tarde, cuando baja el calor, cuando el sol está muy cerca del horizonte del mar, buscan un muro, un barquito, el tronco caído de una palmera y se sientan. La madre y la abuela hablan poco. Dicen que es mejor que los niños no se metan al mar, porque todavía no saben nadar, y ellas tampoco…
A Nina y a Tiberio les encanta el mar. A cada rato le preguntan a la abuelita y a la madre si a ellas también les gusta el mar…el mar…¿Y qué dice la madre? No sabe, no responde. Se pone a mirar a la gente, como si quisiera entender todo lo que hacen, como si quisiera ser como ellos. ¿Y la abuelita? Bueno, ella dice que sí, que es bonito, que es…agua, mucha, mucha agua, y ya…Para los niños es muy importante saber si a ellas les gusta el mar, si son felices viendo el mar, pero ellas hablan poco. En cambio suspiran, a veces se frotan los ojos porque el viento está cargado de arena, y así parece que se estuvieran secando unas lágrimas pequeñitas, muy discretas.
Cuando se acerca la noche, se van, regresan. Caminan de espaldas a los últimos resplandores del sol, que son de color naranja, de color rosado, muy lindos, sí, muy lindos para el que los quiere ver.